lunes, 23 de abril de 2012

Pedro Siles, del descenso al debut en Andaluza


Pedro Siles ha sido uno de los villanovenses emigrantes en esta temporada 2011/2012 que se encuentra agonizando. Una de las más firmes promesas de la EMD, se marchó al Úbeda Juvenil de la Liga Nacional para seguir progresando en uno de los equipos punteros de la provincia. Al final, la dureza de la categoría les ha llevado al descenso. “La permanencia era la prioridad, pero todos sabíamos que nos hacía falta un milagro” nos cuenta al hablar de las últimas jornadas. “No pudimos llegar a la última jornada ante el Real Jaén con opciones, que era el objetivo”, dice un poco triste por haberse quedado sin el premio de la permanencia. Para él, la clave ha estado en los partidos lejos del San Miguel y en la manera de afrontar los inicios y los finales de cada partido. “Nos ha faltado contundencia a la hora de sacar puntos fuera de casa, que no es nada fácil. También es cierto que la concentración tanto en los primeros como en los últimos minutos nos ha hecho perder muchos puntos. El cambio de campo, del pequeño al grande también nos ha afectado porque en el pequeño nos sentíamos muy fuertes”.

En lo personal ha sido una temporada de aprendizaje.   A pesar del descenso hace un balance final positivo. “Me quedo con los buenos momentos y los partidos en los que el equipo sí dio la cara y los sacó adelante. A nivel personal me he sentido muy a gusto en el campo y el míster ha confiado siempre en mí”. Una gran verdad, pues el lateral villanovense ha sido indiscutible en toda la campaña (ha sumado más de 2500 minutos en Liga). “He jugado prácticamente todo y hacía tiempo que no me sentía tan bien físicamente, pero no sólo en el plano deportivo sino que además jugar en Liga Nacional te exige que te cuides el día de antes, que comas moderadamente antes de un partido, que desayunes fuerte… en esos aspectos creo que me he superado a mí mismo, porque verdaderamente no pensaba que podría acabar la temporada debido a todas lo que te exige”.

Él se queda con la experiencia vivida. A sus espaldas lleva partidos en categorías superiores y siempre dando la cara por el escudo que lleva en su camiseta. En el San Blas lo hemos visto muchas veces. Ésta vez ha sido correspondido. “En Úbeda me he sentido genial, desde el primer momento me han tratado como en casa, me han dado todas las facilidades posibles para poder jugar en Nacional. Incluso, han respetado mis estudios para faltar a algún entreno aunque siempre he estado ahí, sin apenas faltar. Estoy muy contento de lo bien que me han tratado, he hecho grandes amigos y, en definitiva, eso es lo que cuenta al final de una temporada". 

En la memoria guarda varios recuerdos. Uno de ellos, la primera convocatoria con el sénior ante el Dos Hermanas de San Andrés, en casa. “Estuve calentando pero no llegó la ocasión de jugar, de todos modos, sólo el estar convocado ya fue una gran alegría para mí”. Precisamente justo una vuelta entera después, iba a sacarse la espina. A lo largo de la semana, el míster del primer equipo le dijo que sería titular el domingo. El rival: el Dos Hermanas de San Andrés, que llegaba dentro de esa bonita disputa por los puestos de ascenso que están viviendo junto a Linares, Villacarrillo y Torremolinos. La afrenta iba a ser dura. Debutar en uno de los estadios más difíciles y ante uno de los mejores ataques de la categoría. Su entrenador le animó mucho. “Víctor me dio durante la semana que era un integrante más de la plantilla y que podía hacerlo como cualquier otro. Que no me impresionara la categoría y que disfrutara. Una experiencia como ésta no se vive todos los días". Para encarar el partido también los veteranos ejercieron su función de apoyar al novato. “Todos me dieron consejos antes del encuentro. Me decían que aprovechara la ocasión. Valero (veterano portero de 37 años) me comentó que el extremo rival era uno de los más habilidosos de la Andaluza. Pero que no por eso era mejor que yo, que en las primeras jugadas le entrara fuerte y le asustara. Que le hiciera ver que no por ser juvenil iba a tener una tarde tranquila. Esas cosas te hacen crecer como futbolista”.

Una vez en el campo, Siles cumplió con creces. Jugó los noventa minutos y a pesar de la derrota de su equipo (4-1) disfrutó mucho. Normal para alguien que además de jugar desde niño en las categorías inferiores del Villanueva ha probado suerte como futbolista en el Betis Iliturgitano o en el Real Jaén y ha superado una lesión de menisco. Su único achaque viene en el cuarto gol recibido. “Ese gol viene de un pase largo que no acerté a despejar con mi pierna menos buena. El delantero se aprovechó y marcó un golazo. En ese momento me sentí muy mal por fallar en mi debut”. A pesar de ese borrón, pronto, de nuevo los veteranos le hicieron ver las cosas con otra perspectiva. “Los demás no pararon de animarme. Nuestro capitán se me acercó al verme así tras el gol. Me dio la enhorabuena y me dijo que siguiera igual. Que él con 16 años también tuvo un fallo idéntico al mío en su primer partido en Tercera y que me quedara con las cosas positivas, porque su fallo vino cuando su partido iba 0 a 0, no 3 a 1 como el mío”.

Jugar 90 minutos en Andaluza no es nada fácil para un juvenil de segundo año. Aunque él está acostumbrado a escenas de este tipo, pues el año pasado fue titular en la segunda vuelta con el sénior del CD en la agonía de Preferente. “Jugar en Andaluza es como sentirte en una nube, asustado por hacer las cosas bien pero orgulloso de que tanto sacrificio de viajes, entrenamientos, desplazamientos a Almería, Granada o Málaga hayan dado su fruto. Para mí debutar en Andaluza era algo que me parecía imposible”.

A pesar de la finalización de la Liga, la temporada no termina para él. La Copa Diputación es su próximo objetivo. “Ahora que estamos descendidos, la Copa es una buena oportunidad para darnos a nosotros mismos una alegría y a todos los padres que han estado desde el primer momento con nosotros”. Son uno de los máximos favoritos por su categoría pero tienen que demostrarlo en el campo. “La preocupación del míster es que no nos confiemos porque no somos nadie y no hemos hecho nada todavía. Quiere que vayamos partido a partido y poco a poco cogiendo confianza de cara a unas posibles eliminatorias”. Para Pedro en particular es una competición muy bonita y que le hace especial ilusión. “Personalmente me gustaría llegar lejos en la Copa para ver qué se siente ya que sólo he podido llegar a cuartos de final y no tengo mucha experiencia en estos partidos".

A la hora de encarar la temporada que viene, en la que comenzará a estudiar fuera si todo sale bien en Selectividad, aparecen la dudas. “El año que viene es difícil decir que haré porque dependo de mis estudios y no sé qué haré. Lo que tengo seguro es que una campaña como ésta necesita mucho sacrificio, compromiso y palabra y seguro que el año que viene tengo mucho menos tiempo que éste”. Ante esa situación, se atisba en el horizonte la posibilidad de volver al San Blas, al CD Villanueva y a sus juveniles con un entrenador que le conoce bien como Ginés. “Me gustaría volver con mis amigos de nuevo, ya que me queda un año de juvenil y sobre todo terminar en la Escuela Municipal de Deportes de Villanueva como empecé, entrenado por Ginés”. No lo asegura pero lo deja caer. Le tira mucho el pueblo, el jugar defendiendo la zamarra villanovense. “No puedo decir al 100% lo que voy a hacer porque nunca lo sabes pero si Dios quiere me gustaría volver a jugar en el San Blas, que se echa de menos”. Canterano de pro, de los que sienten los colores. No sabemos qué hará, pero pase lo que pase le seguiremos de cerca desde Aficionado, deseándole siempre la mejor de las suertes.