martes, 18 de octubre de 2011

Robo monumental

En este blog no solemos criticar demasiado la labor de los árbitros. Son un elemento del juego más y se equivocan porque son seres humanos. Pero lo de ayer recordó al esperpento que sufrimos el año pasado ante el Castillo de Locubín en Alcaudete. Y cosas así hay que denunciarlas. Algo inaudito lo vivido en la tarde de ayer en Orcera. Imposible equivocarse más en contra de un equipo. Malísima actuación del trencilla Antonio Sánchez Montiel que unido a las circunstancias adversas del terreno de juego dejaron los puntos en casa.

Nada presagiaba antes del encuentro lo que estaba por venir. El CD Villanueva llegaba con alguna baja de última hora pero el Orcera tampoco iba a poder contar con algunos de sus jugadores clave como el sancionado Álvaro o el goleador Paco. Además, el árbitro llegaba con buenos informes y una meteórica progresión en el ámbito provincial.


Carriquí apostó de inicio por volver al 4-1-4-1 con algunas novedades con respecto al partido del Tugia. En defensa la vuelta de Tudela y el debut de Tayada en el lateral izquierdo por el lesionado Juli. En el medio, Rubio como pivote, misma posición que ocupa en los juveniles, con Tigre en la banda derecha y Sergi más adelantado, en la  mediapunta. Como se está convirtiendo en una rutina ya, el equipo comenzó frío. El terreno de juego no ayudaba y a pesar del apoyo de unas 25 personas procedentes de Villanueva, a los nuestros les costó arrancar.

El encuentro transcurría de área en área , nadie era capaz de bajar la pelota al suelo y tocar y apenas había ocasiones de gol. Entró la cosa en una dinámica bronca, de fútbol de choque en la que el peor parado fue el local Óscar que fue trastabillado por Tigre y Chochi en dos ocasiones y que se encaró con ellos, con el árbitro y con la afición visitante sin ver cartulina alguna.

Pero aún así, el conjunto de Carriquí se adelantó en el marcador cuando corría el minuto 40. En una falta lateral que bota Rubio y en el segundo palo y tras zafarse de su defensor, Tigre conecta un cabezazo inapelable. Sin tiempo para digerirlo, en la jugada siguiente, balón que peina Elías, Tigre lo lucha y Valle desde fuera del área bate a Sebas. Todos lo vieron normal excepto el línea que se inventó un fuera de juego imposible de Tigre que venía de hacer una diagonal. Fue quizás la decisión más fatídica, aunque vendrían más.

No contento con eso, en la jugada siguiente, golpe franco del Orcera, Juampe sale, no bloca y al caer choca con Yimy. Lo que en muchos campos hubiera sido una falta al portero termina en un discutido penalti. Francis lo ejecuta y empata antes del descanso. 
A la vuelta de vestuarios, otra vez a acoplarse al partido y a intentar hilar juego pero sin éxito. Ni la salida de Montoya ayudó a mejorar en el toque. Y de nuevo a escena el colegiado. Balón colgado al área que pilla a los nuestros saliendo, Rulos en más que posible fuera de juego que avanza hasta Juampe, nuestro portero repele el primer intento pero no pudo hacer nada en el rechace. Ventaja para los locales.  Ante esta tesitura, el CD Villanueva se volcó. Y comenzaron las desmesuradas perdidas de tiempo en cada saque de banda o de puerta por parte del Orcera Y lo más grave, la afición local lanzando pelotas al campo con el balón en juego e incluso encarándose con nuestros futbolistas como ocurrió con Tayada.

Decidió Carriquí irse a por el encuentro y quitó a Tudela, para dejar tres atrás y poner a Angua en punta. También sacó a Nando por Seba Martos, colocando todo el arsenal en ataque. Y oportunidades hubo. Chochi de cabeza y Elías en dos ocasiones tuvieron cerca el empate. Pero fue un clásico el que consiguió la proeza. Saque de banda de Rubio, el balón sale hacia el segundo palo y allí estaba Angua muy pillo para empujarla y  hacerle un gol al míster que apostó por él siendo cadete (debutó precisamente ante el Orcera con 15 años).

Justo después del empate, entradón de Francis a Tigre que termina con el mediocampista local expulsado al ver la segunda amarilla. Los que veían como resultado positivo el empate ahora apostaban a unos últimos minutos de infarto. Y tuvimos el gol de la victoria en los pies de Elías. El delantero se fue de medio Orcera, hizo lo más difícil y cuando sólo quedaba superar a Sebas, no acertó. En el córner posterior, contragolpe de los de Casas, Rulos que controla con la mano, el árbitro que hace caso omiso, Montoya lo desequilibra aún en campo rival y el colegiado que ni corto ni perezoso le manda, muy rigurosamente, a la caseta sin pensárselo.

Tablas de nuevo en el número de jugadores en el tiempo añadido. Hasta siete minutos prolongó. Justo cuando en una falta esquinada, Dani se elevó por encima del resto y colocó el gol que desataba la euforia local y nos dejaba con cara de tontos. Porque por supuesto, nada más sacar de centro pitó el final. En el camino a la ducha expulsó también a nuestro utillero Mendo y al portero suplente Raúl que se encaró con él y veremos a ver cual es su sanción. 

En definitiva, una tarde extraña, que deja un sabor muy amargo a los nuestros. Los resultados han acompañado y seguimos cuartos, a 3 puntos del ascenso, precisamente nuestro próximo rival, el CD Rus. Habrá que ponerse las pilas y recuperar el tiempo y los puntos perdidos. Porque encuentros duros y arbitrajes como estos nos esperan muchos a lo largo de esta infernal Primera Provincial.

Alineación:
Juampe, Tudela (Angua 80'), Pollo, Chochi, Tallada, Rubio, Sergi (Seba López 90'), Seba Martos (Nando (84'), Valle (Montoya 65'), Tigre y Elías. 
Goles: Tigre (40') y Angua (85')