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sábado, 11 de abril de 2020

CD Villanueva - Iliturgi CF: una tanda de penaltis de Copa del Rey que se hizo esperar dos semanas

El CD Villanueva ha tenido el honor de disputar la Copa del Rey en tres ocasiones. Dos de ellas, la primera ante el Granada CF y la tercera ante el CD Málaga son muy recordadas por el historial de los rivales, que en ambas eliminatorias militaban en Segunda División. Sin embargo, la segunda experiencia del conjunto villanovense no ha calado tanto en la memoria y eso que a punto estuvo de ser el pasaporte a que un equipo de Primera División visitase el Municipal San Blas. 

Cartel del partido de ida, donado al club por Francisco J. Martínez Asensio. 
Hablamos de la temporada 1984-1985, la tercera del CD Villanueva en Tercera División. Al igual que en las dos anteriores el equipo estaba dirigido por Julio Fernández Chicote, mientras que esa campaña, la presidencia pasó a manos de José María Bañón. El buen hacer de la campaña anterior (4º puesto en la tabla) clasificó a los villanovenses para la Copa del Rey. La primera eliminatoria les encuadró con otro equipo comprovinciano de Tercera, el Iliturgi CF. 

En la previa del choque, ambos conjuntos acumulaban 4 puntos en liga tras 3 jornadas disputadas (la victoria aun valía 2 puntos). Los villanovenses venían de superar fuera de casa al Alhaurino (0-1), mientras que el Iliturgi de empatar en casa ante el Baza. 

La ida se disputó el miércoles 19 de septiembre en el Municipal San Blas. Por parte villanovense, según recogen la crónica de Diario Jaén de la época firmada por Juan José Fernández y González, la alineación la formaron Carrero en portería, Carriquí, Cobo, Diego, Sánchez, Teofi, Casas, Correro, Saavedra, Indio y Arcas. Paquillo y Paquito entraron desde el banquillo. Por parte iliturgitana, actuaron Carvajal bajo palos, Yuma, Juanjo, Otilio, José, Osuna, Sandalio, Ficha, Barrón, Crespo y Carles. Laguna y Molina fueron las sustituciones. 

En ese duelo en el San Blas, como se indica en las crónicas de la época, los de Chicote salieron en tromba y fueron dominadores de la primera mitad. En la segunda, el Iliturgi consiguió parar más el juego para quitarse de encima el acoso local, aunque no pudo evitar el tanto de la derrota. En el minuto 83, Arcas estableció el 1 - 0 definitivo de tiro raso dentro del área tras una asistencia de Paquito. 

Archivo. J.J. Fernández (Diario Jaén). 
La labor del colegiado granadino Sánchez Moya no pasó desapercibida. Como reza el periódico, tuvo una labor pésima marcada por la roja que vio Carles y finalizar tanto la primera como la segunda parte antes del tiempo reglamentario. Por último, a resaltar el lleno en el San Blas con una taquilla de 166.500 pesetas. 

Con resultado tan corto, todo quedaba abierto para la vuelta, que se disputaría dos semanas más tarde. En el fin de semana anterior al envite, el CD Villanueva venció 0 – 1 al Atlético Benamiel en la jornada 5, de igual forma que el cuadro andujareño superó al Atlético La Zubia por 1 – 0. 

El 3 de octubre se jugó la vuelta. Para mantener la ventaja de la ida, Chicote apostó por un once formado por Carrero, Carriquí, Felipe, Diego, Sánchez, Teofi, Arcas, Paquito, Cobo, Indio y Saavedra. Desde el banquillo, solo entró Ocaña. El Iliturgi, con el objetivo de remontar, salió con una alineació conformada por Carvajal, Osuna, Yuma, Del Arco, José, Amezcua, Crespo, Carlos, Ocaña, García y Laguna. Como relevos, entraron Juanjo y Molina. 

Archivo J.J. Fernández. 
El choque, según el corresponsal de Andújar de Diario Jaén Eduardo Alvarado, fue de claro signo local, ya que los de Chicote plantearon un partido de clara contención atrás para salir al contragolpe cuando la pelota estuviera en su poder. Sin embargo, el tempranero gol del Iliturgi al inicio del segundo acto, anotado por José cambió el duelo. El CD Villanueva abrió líneas, atacó la meta de Carvajal pero no saco fruto de sus claras ocasiones de gol. Mientras que el Iliturgi, espoleado por dos mil seguidores, no tuvo tampoco la eficacia necesaria para marcar el segundo en los 90 minutos reglamentarios ni en la prórroga. 

Entonces, con la eliminatoria igualada, el colegiado cordobés Ceular Gámez indicó la suspensión del encuentro al no poderse lanzar la tanda de penaltis por carecer el Nuevo Estadio de Andújar de luz eléctrica. Esa decisión dejó la eliminatoria en el aire. El Comité de Competición estimó que la resolución se produciría el 17 de octubre con la celebración de la tanda en el campo iliturgitano y hasta allí se desplazó el CD Villanueva de nuevo dos semanas después del choque de vuelta.
Archivo Diario Ideal. 
Paquito fue el primero en lanzar en el bando villlanovense. Su disparo lo repelió el palo. Mientras, en el Iliturgi Sandalio no falló e hizo el 1 – 0 al batir a Carrero. El segundo penalti de los villanovenses lo tiró Felipe y se marchó fuera. Nuevamente, el Iliturgi sí anotó por medio de Sánchez Amezcua. Hasta el tercer lanzamiento no llegaría el primer gol villanovense. Lo anotó Sánchez. La respuesta de Laguna para los iliturgitanos fue también marcar gol. Con el 3-1 provisional, Teofi estaba obligado a materializar su pena máxima para alargar la tanda pero se encontró con la estirada de Carvajal que selló el pase del Iliturgi a la segunda ronda copera. 
Archivo Diario Ideal
Aquella tanda ‘a posteriori’ impidió que un equipo de Primera División llegara al San Blas. El sorteo deparó el enfrentamiento entre el Iliturgi y el CD Málaga, que aquella temporada 1984-85 jugaba en la máxima categoría del fútbol nacional, lo que supuso un hito histórico para el fútbol iliturgitano. 
Archivo. Diario Ideal. 
El consuelo para el CD Villanueva fue que aquella temporada finalizó entre los seis primeros que obtenían billete para la Copa del Rey. Concretamente en la sexta plaza, junto por delante del Iliturgi CF que fue 7º en un campeonato de liga en el que el Martos CD fue campeón y el Úbeda CF, colista. Ese nuevo éxito permitió que en la temporada siguiente, 1985-86, el CD Málaga, ya de Segunda División por su descenso en la campaña previa, sí visitara el San Blas en el último paso del CD Villanueva por la competición copera. 

sábado, 27 de septiembre de 2014

CD Villanueva y Málaga se citan en el San Blas casi 30 años más tarde

- Jesús Sánchez Tudela - 
Esta tarde el Municipal de San Blas vivirá una cita para nostálgicos. El estadio villanovense retrocederá en el tiempo más de 29 años atrás para recibir de nuevo al Málaga, como ocurriera el 11 de septiembre de 1985 en la primera eliminatoria de Copa del Rey de aquella temporada. A partir de las 19.00 horas, los veteranos del CD Villanueva conmemorarán aquel hito junto a los Veteranos del Málaga CF, en un duelo atractivo en el que los aficionados podrán recordar una de las páginas más brillantes en la historia del fútbol villanovense.

Para el partido está confirmada la presencia de un par de jugadores que vistieron la camiseta malaguista aquel día así como otros ex jugadores más recientes como Merino, Padilla o Manolo Gaspar, y también algunos de los abanderados de la plantilla villanovense en aquella fecha como Casas o Ángel.

Dos clásicos villanovenses que disputaron aquel duelo y no podrán estar por sus compromisos personales son Carriquí, ahora coordinador y entrenador del Linares CF 2011, y Beli, entrenador de juveniles en Ibi (Elche). Por ello, hemos querido conversar con los dos emblemáticos zagueros, para trasladarnos en el tiempo y rememorar la semana de septiembre en la que el CD Villanueva tuteó a todo un CD Málaga.

Plantilla CD Málaga 85/86 - BD Fútbol
Para contextualizar la importancia del equipo malaguista en aquella época hay que tirar de enciclopedia futbolística. El CD Málaga era en 1985 un equipo recién descendido a Segunda pero con una amplia tradición en Primera División. Su entrenador por aquel entonces, Antonio Fernández Benítez, había ascendido al equipo en la campaña 81-82 y había logrado la permanencia durante dos temporadas, hasta que de forma inesperada en la 84/85 el CD Málaga baja a la categoría de Plata. Aún así de cara al regreso a Primera, el conjunto malagueño disponía en su plantilla de dos jugadores argentinos, el central Regenhardt y el delantero Mario Armando Husillos, un delantero chileno, Hugo Rubio e internacionales españoles en categorías inferiores como Canillas o Manolo Hierro, hermano de Fernando Hierro.

Con esos ingredientes, cruzarse ante todo un CD Málaga fue un boom en nuestra localidad. Para Beli, “fue la mejor noticia que nos podía pasar, porque era jugar en aquellos tiempos ni más ni menos que contra el CD Málaga, que era un equipo de Segunda División pero que había estado muchos años en Primera. Me imagino que la noticia fue como ahora cuando a un equipo de Segunda B le toca un Madrid”.

El equipo, pese a la diferencia de nivel entre los dos equipos, preparó la cita con mucha seriedad. Así lo exigió el míster de aquella campaña, Juan Lucena. Y así lo recuerda Fernando Carriquí. “No te lo vas a creer pero si es verdad que nosotros teníamos muchas ganas. Sabíamos que venía un equipo importante pero teníamos mucha ilusión de que podíamos pasar la eliminatoria. Ya nos había tocado un equipo fuerte anteriormente como fue el Granada y también le hicimos bastante sombra y por eso teníamos bastante ilusión”.

Carriquí
Beli
La ida se celebró en el San Blas con un ambiente increíble, acorde con la importancia del evento. En la mente de Beli se dibuja lo que fue aquel día. “Yo recuerdo, aunque hace ya tiempo, que donde está ahora el Pabellón, en esa zona, se puso muchísima gente porque no cogían en la grada.  Allí había una cuesta de tierra hacia arriba y recuerdo que esa zona se llenó porque ahí se veía bien el fútbol. Fue un partido sobre todo para la afición que lo pasó muy bien porque nosotros competimos a buen nivel”. Carriquí tiene un recuerdo similar. “Fue impresionante. Yo creo que la vez de Granada quizás fue más porque era la inauguración del alumbrado y era la primera vez. Pero vamos recordando cómo estaba el campo el día del Málaga no sabría decirte la cantidad de gente. Estaba todo lleno, por detrás de la portería, en la tierra aquella, hasta allí había gente sentada, fue impresionante”.

Crónica Diario Sur - Archivo JJ Fernández
El partido de ida según cuentan dos crónicas de la época del Diario Jaén y el Diario Sur respectivamente (gracias Juan José Fernández por guardarlas y compartirlas con Aficionado), fue de claro dominio villanovense. El Diario Jaén se hizo eco de “las numerosas ocasiones villanovenses en el inicio del encuentro” y de “la gran conjunción de la delantera villanovense que se lo puso muy difícil a la defensa malagueña durante la primera mitad”. El Diario Sur, por su parte, recogió que “de salida, el Villanueva empezó con mucha fuerza, con jugadas al primer toque y desmarques constantes de sus hombres que descompusieron las líneas malaguistas, sorprendidas por el buen juego local”. Fruto de ello, el CD Villanueva anotó dos goles prácticamente seguidos. En el minuto 12, Beli inició el ataque hacia Carlos por el centro, éste tocó con Casas, que fue de los más destacados aquel día. El capitán centró y Trujillo puso el 1-0. Sin tiempo de reacción, en el minuto 20, Ángel robó un balón a la defensa malagueña, se internó por la derecha y batió a Gallardo. 
Crónica Diario Jaén - Archivo JJ Fernández
El coraje villanovense superó a las florituras blanquiazules en la primera mitad. En la segunda parte, el Málaga introdujo un par de cambios, Popo y el argentino Husillos, que le dieron mayor movilidad. En el 47, metieron el miedo en el cuerpo acortando distancias. Husillos dio un buen pase interior a Canillas que perforó la red defendida por Soto. Pese a ello, como indica el cronista de Diario Sur, “a partir de ahí, el Málaga se vio impotente para superar a una buena y ordenada defensa del Villanueva que apenas sí dejó resquicio”. Y en cambio, el portero malagueño, Gallardo, realizó según el propio periódico malagueño, “muy buenas paradas ante los contragolpes locales de la segunda mitad”.

El pitido final trajo la victoria y un momento imborrable en la memoria de Beli y Carriquí y para el resto de los jugadores alineados aquel día: Soto, Diego, Paquito, Paquillo, Ángel, Rafa, Casas, Trujillo y Carlos más Carreira y Piccorelli. “La verdad es que ganarlo fue algo increíble, además el último día de fiestas, 11 de septiembre y viniendo el Málaga…el campo estaba como nunca…. y el ambiente…yo recuerdo cuando acabó el partido, mucha gente se tiró al campo…espectacular, nos dice Beli, emocionado. “Eso hay que vivirlo”, es la primera respuesta de Fernando Carriquí a la pregunta de cómo fue el post partido. “Lo celebramos como se celebran esas victorias,  con mucha alegría. Parece que estás en una nube, todo el mundo te felicita y te dice cosas,  estás en otro mundo”.

Beli abajo y Carriquí arriba en 1983
A la semana siguiente, el CD Villanueva viajó hasta Málaga para intentar la machada de superar la eliminatoria en La Rosaleda. Pese al revuelo del triunfo en la ida, los nuestros eran conscientes de la dificultad de su empresa. Carriquí nos lo confirma. “Era un equipo de la categoría que era e iba a ser complicado. Yo recuerdo que cuando llegamos, estaban regando el campo continuamente. Aguantamos un poco pero en la primera parte ya nos marcaron varios goles y ya fue imposible. Allí era complicado, porque ya habíamos jugado varias veces pero  contra el Atlético Malagueño, contra el Puerto Malagueño… pero llegar ante un rival de esa categoría en una Copa del Rey, con bastante gente viendo el partido… era muy complicado”.

Beli opina en la misma línea. “En el partido de vuelta, no tuvimos demasiadas opciones porque lógicamente la Rosaleda no es lo mismo que el San Blas. Ya no solamente en las dimensiones sino que nosotros también entrenábamos en tierra, jugábamos en tierra… Recuerdo que en los primeros minutos nos habían metido ya dos o tres... La verdad es que ellos sabían perfectamente que tenían que ganar y tenían que dar también una buena imagen porque la prensa además no habló muy bien del partido de ida de ellos. Pero la verdad es que bueno nosotros sabíamos que íbamos a la Rosaleda a disfrutar del partido y a disfrutar de la eliminatoria. También éramos conscientes de que la diferencia en todos los aspectos contra el Málaga era grande y que perder era algo normal”.

Crónica Diario Sur - Archivo JJ Fernández
Como nos comentan nuestros dos protagonistas, el CD Málaga no titubeó en el partido de vuelta y borró casi de un plumazo las ilusiones villanovenses. En apenas ocho minutos, del 27 al 35, el cuadro malagueño endosó tres goles a los de Juan Lucena. Popo primero y Husillos en dos ocasiones pusieron muy cuesta arriba la hazaña. En la segunda parte, pese a la buena actuación del guardameta Soto, el CD Málaga hizo más abultada la goleada con dos goles más, obra de Regenhardt y Recio, dejando el marcador en el 5-0 final.

El sueño de pasar de ronda se difuminó pero para el CD Villanueva siempre quedará el dulce sabor de haber superado a todo un CD Málaga. Un hecho histórico que muchos todavía recuerdan en el San Blas. Beli y Carriquí también tienen un hueco en su corazón para los instantes mágicos que vivieron aquellos días.He tenido muy buenos momentos en Villanueva pero aquel fue un momento de los que recuerdo muy bien y que fue de los más bonitos sin duda” nos dice Beli, que militó en el club villanovense doce temporadas (desde el 1976 hasta la campaña 88/89).  “Han pasado muchos años y muchas cosas pero la verdad es que aquella eliminatoria es de lo mejor que yo he pasado allí", nos dice Carriquí, que defendió la zamarra villanovense durante cerca de una década. Por tanto, palabras mayores.

Un viejo y bello recuerdo que hoy más de 29 años después podrá ser evocado por los villanovenses en el Municipal de San Blas. Un lujo para los amantes del fútbol local. Un lujo para los protagonistas de la mejor época del CD Villanueva. Un lujo para los que echamos de menos tiempos futbolísticos mejores. 

viernes, 2 de noviembre de 2012

Alarcón, recuerdos de un capitán

Juan Fernández Alarcón es un nombre que a lo mejor a muchos de vosotros no os suene. O quizás sí, depende de la edad que tengáis. Yo voy a ser sincero, oí hablar por primera vez de él en verano, cuando caí en la cuenta de que se cumplía el treinta aniversario del ascenso del CD Villanueva a Tercera. En ese momento, me pregunté quién había tenido el honor de ser el capitán del ascenso y de la primera andadura en tan importante categoría. Entonces descubrí su figura. 


Cómo él mismo nos cuenta, empezó a jugar en competiciones provinciales desde los años 70, en los orígenes del gran CD Villanueva que veríamos en la década posterior. Aquellos tiempos, nos dice Alarcón, “éramos una generación de amigos y compañeros que nos gustaba jugar al fútbol y representar a nuestro pueblo”. Poco a poco, este central contundente  pero que se sabía defender con el balón en los pies según los que lo vieron fue asentándose como uno de los ejes del equipo. Él mismo nos recuerda como era como futbolista. “Me definiría como un jugador que mantenía mucha regularidad, con visión de juego y que se defendía bien en el juego aéreo”. Poco a poco fue creciendo  como el resto del conjunto villanovense. Tanto que, primero en mayo de 1982, se encontraron a las puertas del ascenso, y apenas dos meses y medio después, dentro de la categoría que tanto había ansiado el pueblo de Villanueva del Arzobispo.

Rememora el ascenso como un hito sin precedentes. “Fue un acontecimiento en la sociedad de Villanueva, algo que despertó gran expectación y que supuso que el nombre de Villanueva se conociese por toda Andalucía”.
Alarcón el 3º de pie por la izda. al lado de Carrero
 Y tanto que Villanueva sonaría con fuerza en campos de Málaga, Almería, Granada, Jaén o incluso Melilla. Y enfrente de aquella histórica plantilla, portando su brazalete estaba él. “Ser capitán  siempre es un gran honor y había que intentar estar a la altura de esa representación dentro del equipo”. No sólo fuera de nuestras fronteras dio que hablar el Villanueva, sino que el San Blas se convirtió durante años en un complicado fortín de donde pocas veces se escapaban los tres puntos. “Aquellas tardes de domingo en el San Blas son inolvidables. En Villanueva no se hablaba de otra cosa”.
Una temporada espectacular llevó al CD Villanueva a finalizar tercero en la tabla clasificatoria, a un suspiro del ascenso, pero con la consolación de jugar la Copa del Rey. Otra cita para la memoria. Alarcón se traslada a las eliminatorias ante Málaga y Granada y nos  dice que  “mi imagen es de una afluencia de público impresionante ante equipos de primera categoría”.

De aquella preciosa etapa de nuestro fútbol, Alarcón nos transmite que “de todos mis compañeros guardo un bonito recuerdo, pero siempre los del grupo de Villanueva teníamos momentos de más sentimiento”. No es para menos para un grupo que saboreó las mieles de un éxito sin parangón. Un tiempo en el que grandes entrenadores y jugadores locales y de toda la provincia defendieron nuestro escudo. Es incontable la gente que puso su granito de arena particular para mantener en Tercera División durante 6 campañas a un conjunto humilde como el nuestro. La receta nos la da nuestro protagonista: “Sin ninguna duda, la exigencia y la disciplina de trabajo de gente como Domínguez, Porlán, Chema Bueno, Chicote, Manzano, Manolo Haro…” Y cómo no, también esencial la labor de directivos que a pesar de su inexperiencia en tan importantes lides siempre trabajaron codo a codo por el club. “Ellos representaban uno de los pilares que sostenía todo el trabajo que hacía posible que un club modesto llegara a ilusionar a tanta gente en Villanueva”.
Rebobina su memoria también para hacer mención a las estrellas, a los que más destacaban en su opinión. “Nuestro portero Carrero así como goleadores como Carles, Crespo o Chemi son inolvidables. Estaban a la altura de los mejores jugadores que recuerdo de entonces, como Márquez del Linense, Bolívar del Marbella o nuestros paisanos jiennenses Toral del Úbeda y Cuesta del Martos”.

Nos pica la curiosidad sobre cómo afrontaban aquellos viajes tan largos. Alarcón nos saca de dudas. “Al inicio resultaban ilusionantes, pero a la vuelta se convertían en agotadores por las distancia a las zonas de Málaga, Cádiz, Almería… Volvíamos de madrugada el domingo y el lunes teníamos que trabajar y recuperarnos de los golpes y las magulladuras del partido. A Melilla por ejemplo viajamos en barco desde Almería, 8 horas de travesía”.
El CD Villanueva en la Rosaleda. Alarcón el 3º de pie por la izda. al lado de Chicote
 Ya casi para finalizar le pedimos una anécdota que se le haya quedado marcada. “Siempre me acuerdo de un golazo en propia meta  que le endosé a Carrero de cabeza en un saque de esquina, era el empate ante La Zubia de Granada. Menos mal que al final terminamos empatando, porque te queda sentimiento de culpa negativo”.

Con el paso del tiempo, y a pesar de ser aún joven, a los 26 años se retiró del fútbol. Era 1984 y al CD todavía le quedaban algunos en la élite. Luego, la caída. Él la valora así. Toda “Fue un ciclo que terminó agotado por el paso del tiempo. Dejó el listón muy alto y lleno de recuerdos”.
Alarcón en una foto del año pasado con Rafa Nadal
Ahora que han pasado tres décadas y mirándolo con perspectiva nos preguntamos cómo recuerda Villanueva aquella hazaña. Lo pensamos y no sabemos qué decir. Para Alarcón, que desde hace tantos años como el ascenso trabaja en Sevillana Endesa y ahora vive en Jaén,  “aquellos años están valorados suficientemente, pues significaron toda una alegría para nuestro pueblo, que se volcó con su equipo de fútbol, y es un gran orgullo y satisfacción haber formado parte de este grupo de personas que trabajamos por escribir esa página en la historia deportiva de Villanueva del Arzobispo”.

Palabra de capitán.