sábado, 21 de enero de 2012

Una cita con la historia

Los juveniles tienen  esta tarde una oportunidad única. Tienen una cita con la historia de la cantera de la EMD a partir de las 19.00 ante el CD Tugia. Y es que pueden volver, después de 6 años, a la Preferente. Tenían que ser ellos, la generación del 94, "los júniors del  ascenso", la que ayudada por la veteranía de los del 93 como Pichuti, Tofer o Isidro así como las ganas y la fuerza de los del 95 como Pirri, los que tras muchos intentos en vano, lleven a nuestros juveniles a la categoría que merecen.  



Su grupo parecía proclive a este posible éxito desde el inicio. Se quitaron dos equipos y se redujo la contienda a sólo  8 conjuntos. Una competición que sólo abarcaría hasta el 21 de enero. Perdieron el primer partido ante La Puerta y sonaron las alarmas. Pero después de la derrota inaugural del curso, los nuestros se pusieron a trabajar y sólo han concedido una derrota más. Ante el líder, el Tugia en Peal de Becerro. Aquel encuentro es el que condiciona el de esta tarde. Los pealenses son primeros en la tabla con 36 puntos. A ellos les vale un empate en el San Blas. Son uno de los clubs con más tradición en estas categorías y ya ascendieron en la 08/09 quitando la ilusión a la generación dirigida en aquel entonces por Trompi. Son uno de los más regulares (menos goleados con 13 tantos en contra) y a lo largo de la campaña solo han perdido ante La Puerta. Tienen jugadores como Rayito (asiduo con los seniors), Eu (15 goles) o Gayo, guardameta de lo más destacado. Pese a ello, tenemos muchas opciones. La victoria nos asciende de categoría. Defensivamente estamos cerca de su balance y ofensivamente somos el más poderoso de la liga. Además desde las redes sociales (#todosconlosjuvenilesvva) y con megafonía por las calles de nuestro pueblo se ha ido dando bombo toda esta semana a la cita. El San Blas estará apoyando más que nunca. Y ante ese escenario seguro que ellos responden. Y para que no se sientan presionados, si al final no se consigue el objetivo, allí estaremos para aplaudirles por una temporada de campeonato, de sobresaliente. Los que buscamos hoy es la matrícula, la perfección. Y para ello, hay que destacar la figura de Ginés. Incontables los éxitos en forma de ascensos que lleva a sus espaldas. Él siempre ha llevado, desde chicos, a esta generación  y la ha convertido, con permiso de los cadetes, en la envidia de nuestra cantera. Pero sobre todo por su educación basada en el deporte. Por la familiaridad que ha sabido transmitir en el vestuario. Eso es de elogiar y es la razón por la que esta tarde, van a hacer historia.  

Los nuestros se apoyan en la seguridad de Santi, un coloso a lo largo de todo el año. En la fortaleza defensiva de  Joselin. En la rapidez de Jaime. En la clase de Román. En la lucha constante de Barreras. En las ganas de Alexis, tras su vuelta de Albacete. En la experiencia de Tofer, que volvió para erigirse como un central de categoría. En la clarividencia de Alberto del Río en el último pase. En la polivalencia y pierna izquierda de Rubio. En el saber estar de José Manuel. En el delantero que hay dentro de Pichuti. En el esfuerzo de Juanchi. En la picardía y olfato que tiene Pirri. En el desborde descomunal de Isi, que también lo hemos recuperado para la causa. En las ganas y el regate de Valle, repescado del Real Jaén.  En la fuerza de Anaya peleando con cada defensa.   

Esos son los 16 convocados, que tendrán el privilegio de ser de la partida. Pero no podemos olvidarnos de los demás. Los que cada semana y cada domingo también han colaborado aportando su granito de arena.  Alfonso, titular muchos encuentros en el lateral, y su garra en la zaga, Diego Martos como revulsivo, Arturo y polivalencia  y Nacho y su juego en mediocampo,  también han sido importantes en este grupo de personas y de amigos. Sin olvidar la ayuda de gente como Chema o  Fupi, que sin jugar, también ha aportado mucho.  

Así que desde aquí, mucho ánimo para esta tarde. Aficionado desea por encima de todo escribir y narrar la crónica de un ascenso. Suerte chavales. Por las generaciones que lo han intentado y no lo han conseguido.