martes, 6 de noviembre de 2012

El baúl de los recuerdos: una entrevista de 1982


A los más nostálgicos esta entrada les va a gustar. Juan Fernández Alarcón, del que hablamos el otro día, nos proporcionó entre sus recuerdos del fútbol una entrevista muy especial. Data del 8 de octubre de 1982 y aparece en el Diario Jaén. Maribel Muñoz del Sol entrevistaba (para leer la entrevista entera hay que descargar la imagen y usar el zoom) al capitán villanovense tras la victoria del CD Villanueva en el estadio Ramón Palacios de La Carolina frente al Carolinense (0-3). Esos dos puntos sumados como visitantes aupaban al equipo de Chicote a un sorprendente coliderato del grupo noveno de la 3ª División con 8 puntos junto al Linense. Como destacaba la colaboradora del periódico, tras una pretemporada desilusionante, con malos resultados, “ahora sí que había razones para el optimismo.  Se han desvanecido aquellos temores (los de hacer un mal papel en la nueva categoría) y toda la afición está contenta y esperanzada. Decididamente ahora la afición está con el equipo y el equipo con la afición”.
Por tanto, para exponer una visión de la situación de bonanza en el club villanovense y presentar esa unión entre el equipo y los aficionados nadie mejor que su capitán, nadie mejor que Alarcón.
Maribel Muñoz del Sol quería saber las causas del “milagro”. Alarcón por este orden contestaba que la afición por su apoyo incondicional (“no ha dejado nunca de confiar en el equipo y no ha regateado en dar su apoyo moral y material”), Chicote por su gran labor desde el banquilla (“ha sabido orientar en cada uno de nosotros las cualidades y calidades innatas, con vistas a sacar el máximo rendimiento”) y el equipo por su trabajo (“hemos contribuido con nuestro esfuerzo y nuestra entrega por los colores del Villanueva”).

La segunda cuestión iba encaminada al ánimo del equipo para mantener la privilegiada posición conseguida. Alarcón se mostraba modesto, reconocía el subidón emocional que vivía el equipo pero hablaba de la humildad de un equipo novato en Tercera. Aún así opinaba que iban a trabajar lo máximo posible para seguir ahí (“somos realistas y conscientes de nuestras posibilidades / en principio no pensábamos alcanzar esta privilegiada posición/ Vamos a continuar trabajando a fondo con el deseo de ofrecer las máximas alegrías a nuestra afición”).

La tercera pregunta se contextualiza en torno a la dura semana que iban a encarar con partido ante el Motril (que venía de superar al Martos) y luego disputando el partido aplazado de la primera jornada ante el Industrial Melilla. Alarcón lanzaba un tópico al más puro estilo de un futbolista profesional de hoy. Comentaba que tendrían que luchar mucho y que primero había que centrarse en el duelo contra Motril para pensar más tarde en el conjunto melillense (“los dos partidos serán una prueba dura porque sólo hay dos días de intervalo. De momento pienso en el partido de Motril y una vez salvado habrá tiempo, aunque poco, para mentalizarse en el Industrial Melilla”).

La cuarta quería indagar sobre los nuevos fichajes del Villanueva, gente como Carriquí, Carles, Casas, Troya o Mariño. Alarcón explicaba el compañerismo que reinaba en el vestuario y lo bien que trataban en Villanueva a los nuevos jugadores. Además, resaltaba que había demostrado un buen nivel en esos primeros partidos (nuestro club presume de acoger con gran familiaridad y cariño a todos los jugadores/ mis nuevos compañeros, si bien no se consideran figuras, han demostrado su categoría y calidad en estos comienzos de competición).

En la penúltima pregunta, la periodista pedía que se mojara en dar una característica clave del equipo. Alarcón enumeraba sin dudarlo “la ilusión y la responsabilidad, así como la disciplina y las ganas de lucha, aparte de algunas buenas individualidades”.
Por último, deseaba conocer el objetivo del equipo en la temporada. El capitán también se mostraba claro y realista: “nuestra meta es mantenernos y dar las mayores alegrías a nuestra afición, a la cual nos debemos”.

Como cierre, Maribel Muñoz del Sol se despedía deseando buena suerte al jugador y al CD Villanueva en general, el cumplimiento de sus anhelos. Su última frase resumía bien el sentimiento de euforia que se vivía: “Aúpa Villanueva”.

Pues lo dicho, con la entrevista echamos la vista atrás, rememoramos una bellísima época y esperamos que sirva como acicate para que el pueblo pueda poco a poco volver por aquellos fueros. Así que, ¡aúpa Villanueva!